Amandi ratio mortis ultima
Ahor ase pueden denegar los aspectos sucintos de una feminidad creída solo apta para los idiotas, esa es aquella que reza poder indetificarse con los idiotas mismos, en su amor. Lo cual hace resonar lo falso de las inicuas decisiones que toman algunos sobre los efluvios amantes, que riendo reconocer que las mujeres bellas solo son fieles alos amores primigenios que les oporgaron seguridad y aprecio de su condicion, ademas e poderlo desentrañar como misterio a sus ojos. El contacto constante entre las madres y sus hijas prohija verdadera y verídicamente su apego e influencia en cada cuestion relativa o constante de supresión y angustia vitales.
Haciendo que el tronar de los cañones viriles solo roce un amor profundo e irrenunciable de tal talante y realidad, solo proveyéndose los idiotas mismos de explicitaciones ridículas ancladas en sus propios fenecidos fantasmas de amor degenerado e inútil en la práctica, y aferrado cuando se le presbribe necesario para la estabilidad.